EL ARZOBISPO ESTUVO EN VIVO 3

Mons. Eduardo Martín realizó su tercer vivo a través de FACEBOOK transmitiendo desde la Casa de la comunicación de la Arquidiócesis de Rosario. Estuvo acompañado por el Padre Rubén Francisco Bellante, delegado episcopal de la mencionada Pastoral.

El Arzobispo comenzó con una oración para luego responder a las preguntas e inquietudes que las personas iban acercando.

El Padre Rubén realiza un balance del Encuentro Nacional de Juventud realizado en la Arquidiócesis de Rosario, preguntándole al Arzobispo cómo lo vivió: “se realizó muy bien. Hay ecos que sigo escuchando. Un Párroco de San Martín me habló del entusiasmo de los jóvenes de su Parroquia. O los jóvenes de la región litoral que están dinamizados a preparar el encuentro del año que viene.

Yo rescato el mensaje del Papa donde los invita a las raíces para desde ahí lanzarse al futuro. Una sabiduría muy grande en el poema que cita de Francisco Luis Bernárdez para no desconocer su cultura, sus mayores, sus tradiciones”.

Luego el Arzobispo refiriéndose a la frase “Rosario siempre estuvo cerca” que él mismo usó como motivación para el ENJ, comentaba junto al Padre Rubén lo linda que es la ciudad y la calidez de las personas a la hora de recibir gente: “yo que no soy de Rosario siempre disfruto, aunque digo que es una ciudad de contrastes, el Monumento, el centro, el Parque Independencia, el parque España…”

 

El Padre Rubén le pregunta acerca de las debilidades y fortalezas que ve como pastor de tantos pueblos y ciudades:

“En toda realidad humana hay aspectos más fuertes y aspectos más débiles. Creo que estamos necesitados de entusiasmar más a nuestra gente, sobre todo en la participación de la misa dominical, en la constancia en la participación. Uno se da cuenta de que hay gente que no está participando en la vida de la Iglesia ordinariamente. Es un proceso general.

Este es uno de los puntos que hay que ir afirmando. Haciendo un anuncio más incisivo del kerigma.

“Las fortalezas que yo veo se dan en el salir. Veo muchas parroquias en misión, que salen a los barrios, a las zonas marginales, otras que tienen iniciativas misioneras en otros lugares del país, jóvenes misioneros. Tenemos que seguir creciendo en este espíritu misionero.

En este sentido, se han recibido los primeros que han estado en la Escuela de formación para agentes misioneros… y también los dos sacerdotes que van a Añatuya en febrero. Este es un buen signo de este ímpetu misionero de querer ser una Iglesia en salida.

También veo como fortaleza el ámbito universitario: jóvenes que encuentran aquí a Cristo con la ayuda de la Pastoral Universitaria. El proyecto Manos a la Obra”.

 

Con respecto a una pregunta realizada con respecto a la lucha por la vida naciente y a la Ley de E.S.I. el Arzobispo responde: “en referencia a la Pastoral de la Vida, hay iniciativas. Se ha dado una casa para que un grupos de laicos armen un hogar de la ternura para mujeres embarazadas. Además de otros grupos como Grávida y el Centro de Atención a la Mujer que vienen funcionando desde antes con su vitalidad.

A través de la Junta de Educación Católica estamos trabajando en la formación de los docentes con un plan de ESI acorde al ideal cristiano”.

A la vez afirmó que “tiene que haber un vínculo amigable entre familia y escuela. Los padres son los primeros educadores. La Escuela colabora”.

Luego se refirió a la visita Ad Limina que los Obispos argentinos realizarán en el mes de mayo a la Sede apostólica: “Los obispos tenemos una larga tradición de esta visita a los ‘umbrales de los apóstoles’ como signo de comunión bajo Pedro. Por eso esta visita al Santo Padre. Normalmente se realiza cada cinco años, pero por diversas causas se fue atrasando. La última se hizo en 2009. Yo la hice como Obispo de Río Cuarto. Estamos preparando el Informe que mandamos a la Santa Sede sobre el estado general de la diócesis: la liturgia, la vida del clero, estadística de sacramentos, la situación social, económica, política, el seminario, las distintas áreas de pastoral. No solo visitamos al Santo Padre, sino que también visitamos a los dicasterios y congregaciones para intercambiar impresiones y recibir orientaciones, hacer preguntas. Pido oraciones ya que con el Obispo va toda la Arquidiócesis”.

 

A continuación se refiere a la Escuela de Diaconado permanente como una fortaleza para la Arquidiócesis porque el Diaconado es el servicio mismo teniendo como modelo a Cristo siervo, a la caridad.

 

Posteriormente se refirió a la Expo Carisma realizada en el Día de la Virgen y a la misión como signos positivos de un laicado que está en salida, moviéndose.

 

Luego se refirió al crecimiento de la Pastoral de la Comunicación y al trabajo en equipo: la evangelización no tiene límites hoy.

 

El Padre Rubén le traslada la pregunta de cómo vivir la Navidad frente a tanto consumismo: “regalos, reunión, comida, sidra, festejos… pero ¿quién nació? Hay que volver al espíritu de la Navidad. No digo que no hay que comer, ni festejar, ni reunirse. Digo que el tiene que volver el centro a Jesús. Ahora se ha ido desplazando el centro pero que no nos ponen a Jesús como centro.

Nosotros tenemos que poner en evidencia el nacimiento de Jesús. Hoy estamos viviendo el año 2018 del nacimiento de Cristo, no de una revolución política, no de una revolución cultural, no de un cataclismo, sino de un hecho simple como es un nacimiento de un niño que es Dios.

Los niños son los que más ayudan en esto al ayudarnos a que los pesebres siempre estén en casa. También las Parroquias. Tenemos que seguir difundiéndolos para que no nos gane la comercialización y seguir poniendo como eje al Papá Noel.

El año pasado que fui al Barrio Santa Lucía, un barrio muy pobre. Había un pesebre viviente. Empieza con Papá Noel. Y digo yo que raro. Y le preguntan: qué es Navidad, dónde queda Belén… y le toman como un examen y le dicen ‘bueno, aprenda y venga el ‘año que viene’ y ahí comienza realmente el pesebre, muy ilustrador, muy creativo”.

 

Luego refiriéndose al Seminario comentó que habría nueve para el Seminario mayor y diez para el Seminario menor: “es un signo alentador para nuestra Iglesia”.

 

Hablando del laicado hace referencia al Consejo Pastoral que se está creando “representativo de toda la Arquidiócesis, de todos los estamentos de la Arquidiócesis, para ver estos acentos pastorales: una Iglesia misionera, una Iglesia misericordiosa y una Iglesia sinodal. Que podamos ir haciendo un camino juntos, participando todos. Que no sea una cosa por mayoría sino que a través del discernimiento descubrir la voluntad de Dios para la Iglesia de Rosario en este tiempo. Ponernos a la escucha de Dios”.

 

El Padre Rubén lo saluda anticipadamente por su cumpleaños 65 y los 38 años de ordenación presbiteral que se cumplen el 26 de diciembre próximo y luego le comenta la iniciativa de la Pastoral de la Comunicación bajo el lema “La Iglesia que acoge y abraza” en la cual se recogen testimonios de diferentes movimientos, parroquias, capillas mostrando esa Iglesia que no se ve en los grandes medios de comunicación pero que siempre está al servicio de todos.

 

El Arzobispo finaliza diciendo que en esta Navidad lo mejor es “salir de nosotros mismos hacia Dios en la oración y la adoración del Niño y hacia el otro en el cual reconocemos a Jesús”.

 

Finaliza Mons. Eduardo, con una oración pidiendo por las familias para que “cada una sea un pesebre y que tu presencia Señor, nos llene de paz, amor y alegría. Que todos abramos nuestro corazón para que nazcas”.

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