Homilía de PASCUA

Más fuerte que la Muerte

La piedra estaba corrida. Ni se dieron cuenta. Lo de Dios. La maravilla de Dios es así. Es simple. Y es CONTUNDENTE. Lo del hombre es “mucho ruido, pocas nueces”. Leer Juan 24, 1-9

1. El Centro

El día de Pascua, es un día clave, pero no sólo en la fe nuestra, sino que también en la historia. Estamos hablando de un acontecimiento central, que está en el centro de toda la historia. Eso va a decir Juan Pablo II: “Jesucristo es el centro del cosmos y de la historia”. Eso es. El Centro. Y por eso, la resurrección de Jesús está ubicada como tema clave. Y eso es lo que celebramos en la Pascua.

2. Ruido

Quisiera sacar algunas reflexiones de esto, en especial mirando como somos nosotros, los hombres del siglo XXI, hombres que estamos acostumbrados a que los acontecimientos sean así ruidosos, explosivos. Los acontecimientos no pueden pasar así, silenciosamente. Sin embargo, lo de Dios es así, sin ruido; ni se dieron cuenta que había resucitado, nada. Y entonces es donde quedan más desconcertados todavía, porque el obrar de Dios pareciera que tendría que ser espectacular, una cosa grandiosa y sin embargo silencio.

3. Big Bang

Si ustedes ven, por ejemplo, las películas norteamericanas, no hay una película donde no haya explosiones, tiros, bombas, bombas atómicas, todo ruido. Dios es silencio. No hace ruido. Por eso yo dudo de lo que dicen algunos científicos (y muchos hoy en este tiempo), que el comienzo ha sido una gran explosión (big bang), porque siempre queremos explosiones, ruido. Lo de Dios es silencio. Hizo todo de la nada, dice la Palabra. La resurrección, es Jesús que vence la muerte, allí en un sepulcro, en silencio. Estaba Jesús muerto y se levanta. Ni se escuchó.

4. Pocas nueces

Fueron a la madrugada, dicen, los primeros, María Magdalena, a quien la Liturgia le pregunta: “Dinos María Magdalena ¿Qué viste en el camino?” Y dice: “El Señor, Resucitado”. La piedra estaba corrida. Ni se dieron cuenta. Lo de Dios. La maravilla de Dios es así. Es simple. Y es CONTUNDENTE. Lo del hombre es “mucho ruido, pocas nueces” dice el refrán. Nosotros hacemos ruido, todo. No podemos pasar si no hacemos ruido. Lo de Dios es así, sutil, silencioso y contundente. La muerte ha sido vencida. Y esa es la buena noticia del mundo.

5. Buena Noticia

Y entonces quedamos desconcertados. ¿Y esa es la Buena Noticia? Te parece poco. Ni nos dimos cuenta lo que significa esto. Cuando nosotros tenemos la experiencia cercana de lo que es la muerte de un ser querido o de algo similar como una enfermedad grave, ahí nos damos cuenta de qué está hablando la resurrección. Qué importante que es esto. Porque nuestra vida es finita, se termina. Y el Señor nos dice: “El que cree en mí no morirá para siempre”;”Yo soy la resurrección y la vida”. Y no sólo lo dice, lo muestra.

6. Santo Sepulcro

Es tan contundente, que si ustedes hoy van a Jerusalén y van a la Basílica del Santo Sepulcro, entran allí, revisan el sepulcro, se van a encontrar con algo increíble: ¿Qué es lo increíble? No hay nada. Está vacío. Está vacío el sepulcro! ¿Se entiende lo que estoy diciendo? ¿Qué quiere decir esto? Dicen los ángeles: “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?”.

7. Presencia


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¿Dónde está este Jesús? Aquí, con nosotros! Hoy. Ahora. Nos está mirando. Y quiere celebrar con nosotros. Y nos dice: “Yo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo”. Y la Iglesia nos lo dice a cada rato: “El Señor está con Ustedes”, “No teman”. Esta es nuestra Fe. Entonces, ¿a qué le tenemos miedo? En tiempos en que tenemos miedo de todo. Jesús está con nosotros. Y esta es la Pascua. Este es el acontecimiento. Esta es la nueva vida. Tan simple? Nada más? Sí. Tan contundente como eso. Sin ruido.

8. Anuncio

Se levantaron a la mañana: Pascua. Escucharon algún ruido? Silencio. El acontecimiento más importante de la historia pasa desapercibido. Es más, en Jerusalén ni se enteraron qué había pasado. Si las mujeres no iban al sepulcro, quedaba como que ya estaba todo. Se murió. Y había sucedido el acontecimiento más importante de la historia: Jesús venció la muerte. Y esto es lo que salen a anunciar los Apóstoles al mundo. Ese que estaba en la Cruz y que murió y que sepultamos, ese, está vivo, resucitó y está con nosotros y nos acompaña y nos va a acompañar hasta el fin de nuestros días.

9. ¿Crees esto?

Jesús le va a decir a la hermana de Lázaro: “Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees esto?” Hoy Jesús nos dice: “¿Crees esto?”. ¿Creemos en la Resurrección? ¿O creemos que la muerte es la última palabra? Se terminó todo. Lo decimos en el Credo: Creo en la resurrección. Creo en la Vida eterna. Que la vida no termina en la muerte. No tiene fin. Es la Pascua. Es el “paso”, con Jesús a la vida para siempre. Por eso, todo lo que hacemos tiene sentido nuevo. La vida no termina, se transforma: Pascua!. Vida nueva, Mundo nuevo, Corazón nuevo. La “Jerusalén Celestial” de que nos habla la Palabra. Por eso estamos llamados a ser hombres de Vida Nueva, de vida plena. No vida mediocre.

10. El Amor

¿Qué es lo que hay en Jesús que es capaz de vencer la muerte? ¿Qué hay en el corazón del Maestro que es indestructible aunque lo maten? Es el amor. Es el corazón lleno de Dios, que es amor. Cuanto más lleno de Dios nuestro corazón, más indestructible, aunque lo maten. Cuanto más Dios en nosotros, más resurrección, más hombre nuevo, “porque el amor no pasará jamás”. Nadie puede derrotar el amor. Dice la Palabra: “El amor es más fuerte que la muerte”. Y ahí está el resucitado. Aquí está el resucitado!

p. Juan José Gravet

Un comentario en “Homilía de PASCUA

  • 15 octubre, 2016 at 10:22 am
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    Qué hermosa homilía, en realidad sacude nuestra Fe y nos invita a replantearnos. Gracias !

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