Homilía del 1° Domingo de Cuaresma C

Yo Creo a mi manera
Resumen:
La mayor tentación de los hombres es la de hacerse un dios a su medida, 
como decía Feuerbach: “El hombre se ha hecho un dios a su imagen y semejanza”, es decir, lo contrario de lo que nos dice la escritura. 
Esta tentación nos seguirá por el resto de nuestros días 
y la podemos resumir del siguiente modo: “Yo creo a mi manera…!”
Leer Lucas 4, 1-13
1.¿Cómo imagino a Dios?
Esta Palabra de hoy, donde comienza solemnemente la Cuaresma, el tiempo de preparación para la Pascua, de todos los cristianos; primer domingo de la Cuaresma, yo creo que encierra una pregunta que tenemos que hacernos, porque a veces nosotros tenemos una mirada que justamente necesitamos encauzar, que necesitamos rectificar. Si Yo les pregunto a cada uno de los que están aquí y si me pregunto a mí mismo: ¿Qué imagen tengo de Dios?¿Cómo me imagino a Dios?, pueden llegar a salir distintas respuestas de cada uno de nosotros, y les voy a decir algo: todas esas respuestas que podemos dar están todas mal, no son correctas. ¿Por qué? Porque a Dios no lo podemos imaginar. ¿Por qué digo esto? Porque cuando nosotros nos imaginamos a Dios, de alguna manera lo estamos empobreciendo, lo estamos reduciendo, lo estamos empequeñeciendo.
2. Siempre es más
Dios no entra (no cabe) en nuestra imaginación. Siempre la supera. Dios siempre es más. Por eso, es el ser que no puede entrar en nuestra imaginación. Por eso decía el segundo mandamiento, miremos como dice la escritura: “No te harás imágenes del Señor, tu Dios”. Porque cualquier imagen que nosotros hacemos, es porque lo imaginamos de alguna manera. Entonces, cuando lo imaginamos lo reducimos. Toda imagen, no será ni por asomo, lo que es Dios. Esto tenemos que tenerlo muy clarito. Porque la gran tentación que aparece en el Antiguo Testamento va a ser justamente la “idolatría”, es decir, los hombres que imaginan a Dios y que adoran a algún dios que no es el verdadero Dios. Por eso, el pecado más grave que aparece en la Escritura es ese: la idolatría.
3. El hombre crea a Dios  
Pero con el paso del tiempo han ido apareciendo nuevas formas de idolatría, y justamente esta es la gran tentación del ser humano, por eso hoy, ponemos la mirada en las tentaciones de Jesús y también descubrimos en la propia tentación que tiene todo hombre que es la de imaginarnos un dios a nuestra medida. Decía un pensador del siglo XIX, un alemán, Feuerbach, esto: “El hombre se ha creado un Dios a su imagen y semejanza”. Al revés de lo que dice el Génesis, que dice Dios creó al hombre a su imagen y semejanza; este pensador dice, no! Es al revés. Es el hombre el que creó a Dios. Y lo creó a su imagen. Este hombre es el padre del ateísmo contemporáneo. Por eso se los traje hoy, para que veamos la gravedad del tema.
4. A mi manera
¿Cómo lo decimos nosotros? Fíjense qué simple y que profundo; nosotros decimos así: “Yo creo a mi manera”. Ahí está! Donde nosotros decimos así, no estamos diciendo algo lógico, estamos diciendo: Yo creo en el dios que yo me invento. Y es gravísimo esto, porque en lugar de creer en el verdadero Dios, creemos en el que nos imaginamos nosotros. Le estamos dando la razón a Feuerbach.
5. Verdadero rostro

¿Y cómo podemos resolver este tema? Porque siempre, de alguna manera, nosotros nos imaginamos a Dios. Lo que tenemos que tener claro es que todas esas imágenes que tenemos son provisorias, son pobres y necesitan siempre ser de alguna manera, reformadas, de alguna manera restauradas, purificadas. Y dónde encontramos la verdadera Palabra sobre esta imágen de Dios: en Jesús. En Él encontramos el verdadero rostro de Dios. En Él fuimos bautizados. Él nos muestra el camino. Él nos muestra por dónde va la cosa. El que me ve a Mí, ve al Padre. En Él vamos a encontrar al que derrota al Espíritu del Mal, (las tentaciones).

6. Si confiesas con tu boca
Pero también nosotros podemos seguir la tentación que tenemos en este tiempo. “Yo creo a mí manera”, entonces seguimos por ahí. Y toda la vida, por ahí, seguimos en ese rumbo. Sin embargo la Palabra sale al encuentro, hoy de nosotros, y nos invita a creer en Aquel que es Jesucristo; dice: “La Palabra está cerca de Tí, en tu boca y en tu corazón, la Palabra de Fe que nosotros predicamos, porque si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó, serás salvado”. “Con el corazón se cree para alcanzar la justicia”. “El que cree en Él no quedará confundido”. “Todo el que invoque el nombre del Señor se salvará”.
7. Tentación permanente
Yo quería pedir en esta celebración, que va a incluir unos bautismos, que renovemos esa fe nuestra en Jesús y desde allí vayamos descubriendo el verdadero rostro de Dios; porque la tentación será permanente, durante toda nuestra vida vamos a estar tentados de hacernos un dios a nuestra medida e imaginarnos a Dios como nosotros queremos; tentados de decir “yo creo a mi manera”, sin embargo ahí está el espejo: en Jesús. En Él descubrimos el verdadero rostro de Dios.
p. Juan José Gravet

One thought on “Homilía del 1° Domingo de Cuaresma C

  • 15 octubre, 2016 at 10:22 am
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    Qué hermosa homilía, en realidad sacude nuestra Fe y nos invita a replantearnos. Gracias !

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