Hoy, 2 de febrero, la Iglesia celebra la Fiesta de la Presentación del Señor, conocida popularmente como la Fiesta de la Candelaria. En toda la Arquidiócesis de Rosario, las comunidades parroquiales se reúnen para bendecir las velas, signo de la luz de Cristo que ilumina nuestras vidas y nuestros hogares.
Esta celebración tiene su origen en el Evangelio según san Lucas, que narra el momento en que María y José llevan al Niño Jesús al templo, cuarenta días después de su nacimiento, para presentarlo al Señor según la ley judía. Allí, el anciano Simeón, inspirado por el Espíritu Santo, proclama a Jesús como “luz para iluminar a las naciones”. De esta imagen nace la costumbre de encender las velas, símbolo de la fe que disipa la oscuridad del mundo.
El nombre “Candelaria” proviene de las candelas, las velas bendecidas durante la liturgia. Desde tiempos antiguos, los fieles conservan estas velas en sus hogares como signo de protección y presencia de Dios. Se recomienda encenderlas en momentos de oración especial, durante alguna dificultad o al pedir una gracia particular.
Esta tradición nos recuerda que Cristo es nuestra luz, y que cada familia está llamada a mantener viva esa llama, especialmente en medio de las pruebas y las sombras del tiempo presente.
En todas las parroquias de la Arquidiócesis se celebran hoy misas y procesiones con la bendición de las velas. Es una oportunidad para acercarse a la comunidad, renovar la fe y pedir al Señor que su luz acompañe todo el año a nuestros hogares.
Acercate a tu parroquia más cercana, allí podrás conseguir tu vela para bendecirla y participá de esta fiesta de fe. Que la Virgen María, Madre de la Candelaria, nos ayude a conservar siempre encendida la luz de Cristo en nuestros corazones.