LUGARES DE LA MISERICORDIA

Templos jubilares arquidiocesanos, en los que se puede ganar la indulgencia plenaria:

Parroquia Santa Teresita del Niño Jesús (Empalme Villa Constitución), decanato Villa Constitución;

Parroquia Nuestra Señora del Carmen (Carmen del Sauce), decanato Santa Teresa;

Parroquia San Roque (Capitán Bermúdez), decanato San Lorenzo;

Parroquia Nuestra Señora de la Merced (Correa) y Parroquia San Jerónimo (San Jerónimo), decanato Cañada de Gomez;

Parroquia San Pedro Apóstol (Casilda), decanato Casilda;

Parroquia San Antonio de Padua (Rosario), decanato Sur;

Parroquia Nuestra Señora del Pilar (Rosario) y Parroquia San Cayetano (Rosario), decanato Centro;

Parroquia San Enrique (Villa Gobernador Gálvez)  y Parroquia Nuestra Señora de la Merced (Rosario), decanato Saladillo;

Parroquia San Francisco de las Llagas (Rosario), decanato Oeste;

Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Rosario), decanato Norte.

y cada una de las Parroquias de esta arquidiócesis de Rosario, durante la celebración de su Novena y Fiesta Patronal.

 

Lugares de la Misericordia:

  • Decanato Villa Constitución, Cottolengo Don Orione (dí­a 18 de mayo);
  • Decanato Santa Teresa, Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero, Capilla Juan Pablo II;
  • Decanato San Lorenzo, Hospital de Granadero Baigorria (dí­a 21 de mayo);
  • Decanato Cañada de Gómez, centro de rehabilitación Nazaret (Cañada de Gómez);
  • Decanato Casilda, Hospital de Casilda y Hogar Geriátrico;
  • Decanato Sur, Hospital Geriátrico Provincial;
  • Decanato Centro, Hospital Centenario;
  • Decanato Saladillo, Hospital Roque Saenz Peña;
  • Decanato Oeste, Capilla del Hospital Carrasco (27 de mayo);
  • Decanato Norte, Pami II y Hospital de Niños Zona Norte.

Quienes por diversos motivos se ven imposibilitados de llegar a la Puerta Santa, como ser los enfermos y las personas ancianas y solas, podrán obtener el don de la indulgencia jubilar como una gran ayuda para vivir la enfermedad y el sufrimiento como experiencia de cercaní­a al Señor que en el misterio de su pasión, muerte y resurrección indica la ví­a maestra para dar sentido al dolor y a la soledad. Vivir con fe y gozosa esperanza este momento de prueba, recibiendo la comunión o participando en la santa misa y en la oración comunitaria, también a través de los diversos medios de comunicación, será para ellos el modo de obtener la indulgencia jubilar.

Los presos, que experimentan la limitación de su libertad y desean sinceramente integrarse de nuevo en la sociedad dando su contribución honesta, en las capillas de las cárceles podrán ganar la indulgencia, y cada vez que atraviesen la puerta de su celda, dirigiendo su pensamiento y la oración al Padre, pueda este gesto ser para ellos el paso de la Puerta Santa, porque la misericordia de Dios, capaz de convertir los corazones, es también capaz de convertir las rejas en experiencia de libertad.

 

En este link podés encontrar más información sobre el Jubileo de la Misericordia

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