Ingreso de nuevos seminaristas en el Seminario Arquidiocesano de Rosario

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Doce adolescentes ingresaron el 1° de marzo al Seminario Menor y diez jóvenes comenzaron este 22 de marzo el Curso Introductorio del Seminario Mayor, en el inicio del año formativo 2026.

La vida del Seminario Arquidiocesano de Rosario se renueva con alegría y esperanza iniciando este año formativo 2026, con el ingreso de nuevos jóvenes que han decidido dar un paso importante en el camino del discernimiento vocacional.

El pasado 1 de marzo, doce adolescentes comenzaron su camino en el Seminario Menor, mientras que este domingo 22 de marzo ingresaron diez jóvenes al Curso Introductorio del Seminario Mayor, iniciando así una nueva etapa en sus vidas.

Un inicio marcado por la fe y la cercanía

Este domingo 22 de marzo, con un sencillo pero sentido comienzo en la Capilla del Curso Introductorio, el Arzobispo, Mons. Eduardo Martín, recibió a los jóvenes ingresantes, elevó por ellos una oración y los alentó a confiar en el llamado del Señor, disponiéndose con generosidad a este tiempo de búsqueda. Les hizo entrega de un Evangelio a cada uno de los ingresantes, signo de la centralidad de la Palabra de Dios en la vida de quienes comienzan este camino.

En ese marco, también bendijo un nuevo porta cirio de mármol que quedará en la capilla, la cual fue restaurada no hace mucho tiempo. 

Acompañaron este momento, Mons. Han Lim Moon, obispo de Venado Tuerto; el rector del Seminario, Padre Gustavo Rodríguez, junto a los formadores: P. Marcos Salarín, P. Pablo Birro y P. Gonzalo Carbone, y P. Alejandro Bottoli, director espiritual de la casa. Además de familiares y amigos que quisieron estar presentes en este paso tan importante.

Antes de compartir la cena, los jóvenes vivieron un momento profundo de adoración eucarística, en la intimidad de la capilla, disponiendo el corazón para esta nueva etapa.

El Curso Introductorio: primeros pasos en la vida del Seminario

Los jóvenes que han ingresado al Curso Introductorio comienzan un tiempo privilegiado de discernimiento más cercano. Esta etapa los introduce de lleno en la vida del Seminario, donde comparten la vida cotidiana en comunidad.

Se trata de un tiempo marcado por:

  • la oración diaria
  • el estudio y la formación
  • el trabajo y la vida fraterna
  • el acompañamiento espiritual

Todo ello con el objetivo de ir clarificando el llamado del Señor, para luego continuar con las etapas de la filosofía y, más adelante, la teología.

El Seminario Menor: una comunidad que forma integralmente

Por su parte, el Seminario Menor San Carlos Borromeo recibió el pasado 1° de marzo a doce nuevos adolescentes, alcanzando actualmente un total de 30 jóvenes que cursan allí sus estudios secundarios.

En este espacio funciona la Escuela de Enseñanza Media Particular Incorporada N° 8184 San Carlos Borromeo. Sin embargo, el Seminario Menor es mucho más que una institución educativa: es una verdadera comunidad de vida.

Allí, adolescentes de entre 13 y 18 años crecen como amigos de Jesús, en un ambiente donde se busca una formación integral que abarca lo humano, espiritual, intelectual y comunitario, aprendiendo a vivir el Evangelio en lo cotidiano.

Para conocer más sobre esta experiencia, el propio Seminario comparte el siguiente material de su canal de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=RMMYqVk0hqo

Un entorno privilegiado para la formación

El Seminario Arquidiocesano San Carlos Borromeo – Foto: Acción Vocacional

El Seminario Arquidiocesano se encuentra ubicado en la ciudad de Capitán Bermúdez, a unos 15 kilómetros de la ciudad de Rosario. Su emplazamiento ofrece un entorno especialmente propicio para la vida formativa y espiritual.

Situado junto al río y rodeado de aproximadamente 30 hectáreas de parque, el predio brinda un clima de silencio, naturaleza y encuentro, que favorece la oración y la vida comunitaria.

Además, cuenta con espacios destinados a la recreación y el deporte, como canchas de fútbol, vóley y básquet, que forman parte de la vida cotidiana de los seminaristas.

La Obra de Vocaciones y Acción Vocacional : sembrando la cultura vocacional

En este camino vocacional es de destacar el acompañamiento de modo activo de la Obra de Vocaciones y Acción Vocacional, ambas colaborando en fomentar una auténtica cultura vocacional en toda la arquidiócesis.

La Obra de Vocaciones, que este año cumple 90 años de vida en la Arquidiócesis, sostiene este camino con su oración constante, particularmente a través de la Hora Santa mensual, ofrecimientos y oraciones personales, y con la colaboración generosa para el sustento y la formación de los seminaristas. Y Acción Vocacional, especialmente orientada a los jóvenes, promueve espacios de encuentro, formación, misión y oración —como la adoración eucarística mensual, encuentros, retiros y convivencias— ayudando a tomar conciencia de que Dios llama a cada persona. 

Una Iglesia que acompaña y reza por las vocaciones

Estos nuevos ingresos son motivo de gratitud para toda la Iglesia arquidiocesana. Cada joven que se anima a responder al llamado del Señor es signo de esperanza y de la acción viva de Dios en medio de su pueblo.

Por eso, como comunidad, estamos invitados a acompañarlos con la oración, confiándolos a la intercesión de la Virgen del Rosario, patrona y fundadora de la ciudad y arquidiócesis.

Pidamos con fe y perseverancia al Señor que siga enviando muchos y santos trabajadores a su mies, y que sostenga a estos jóvenes en su camino de discernimiento y entrega.