Este 19 de marzo, solemnidad de San José, numerosas comunidades de la arquidiócesis celebraron con alegría y profunda devoción a su santo patrono. Parroquias y capillas dedicadas al Custodio de Jesús vivieron sus fiestas patronales con gran participación de fieles, en un clima de fe, encuentro y vida comunitaria.
En este contexto, el arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, presidió la santa misa en la Iglesia San José de la localidad de General Lagos, en una celebración que reunió a fieles de la comunidad y de zonas cercanas.
Una celebración vivida en comunidad
La Eucaristía se celebró a cielo abierto, permitiendo la participación de una gran cantidad de fieles que se acercaron para honrar a San José y compartir la alegría de esta fiesta patronal.
Concelebraron los padres Henry Ventura Medina y Aníbal, orionitas y responsables de la comunidad, junto a los padres Gonzalo Carbone y Ezequiel Maceratesi, formadores del seminario, en un clima de cercanía y comunión.
También estuvo presente el seminario menor de la arquidiócesis, cuyos miembros participaron activamente en la liturgia y en el coro. Con su servicio sencillo y alegre, los jóvenes aportaron entusiasmo a la celebración, dejando ver una presencia viva, cercana y comprometida. Actualmente, el seminario menor cuenta con 34 seminaristas que se forman y crecen en comunidad.
Entre los signos que acompañaron la celebración se destacó la presencia de los Porta Christi, junto a distintos gestos de la comunidad que expresaron el cariño y la devoción al santo patrono.
La homilía: San José, modelo de fe cotidiana
Durante la homilía, monseñor Eduardo Martín invitó a contemplar la figura de San José como hombre justo y fiel, destacando su confianza en Dios en medio de las dificultades.
El arzobispo subrayó que, al igual que San José, los cristianos están llamados a vivir la fe en lo cotidiano, renovando la confianza en el Señor y asumiendo con responsabilidad y esperanza las tareas de cada día. En este sentido, animó a los fieles a dejarse guiar por el ejemplo silencioso y firme del Custodio de Jesús.
Una devoción arraigada en la arquidiócesis
La celebración estuvo atravesada por un clima festivo y de oración, reflejando la vitalidad de las comunidades que encuentran en San José un modelo cercano de vida cristiana.
En toda la arquidiócesis, son cerca de 30 las comunidades —entre parroquias y capillas— que tienen a San José como patrono, lo que da cuenta de la profunda raíz de esta devoción en el pueblo de Dios.
En este día especial, San José se presenta como modelo de entrega silenciosa, custodio de la vida y sostén en los momentos de dificultad. A él se eleva también una oración confiada para que, como custodio de las vocaciones, interceda ante el Señor por los seminaristas, por sus formadores y por todos los jóvenes que están discerniendo su llamado.