Homilía de Cristo Rey

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Resumen:

Nuestra vida va a estar juzgada en el amor. Dice San Juan de la Cruz: 

“En el atardecer de la vida seremos juzgados en el amor”.  Cuánto amor pusimos al hermano. Mateo 25, 31-46

1. Cristo Rey

Este día que la Iglesia celebra a Cristo Rey, también finaliza el año litúrgico como tal, y es como que llegamos al punto más alto de la montaña ésta que subimos y descubrimos más claro el panorama: Jesucristo es el Rey y Señor de todo el Universo. Y nos dice quiénes son los que van a entrar con Él en este Reino definitivo, en esta Nueva Creación que Dios ha inaugurado en Cristo. 

2. Con los hermanos

Claramente la Palabra dice que aquellos que entrarán en el Reino son aquellos que tuvieron una actitud de vida determinada frente a sus hermanos: positiva, simplemente, no se pide otra cosa. No hay otro tipo de reglamentos, ni de leyes ni otro tipo de situaciones que sea exigible: ¿Cómo te comportaste con el hermano y en especial el hermano necesitado? Así que yo creo que aquí no caben muchas palabras.

3. El partido

O sea, que en definitiva, lo que nos salva es la vida concreta, es la práctica, lo que hacemos cuando cruzamos esa puerta (del templo) y volvemos a nuestro hogar. Esa es la vida que será juzgada. Es como que estamos recibiendo del técnico la táctica para jugar el partido. El partido está afuera, no está acá. El partido está a cada momento frente al hermano, cómo nos comportamos con el hermano, cómo tratamos al hermano, cómo miramos al hermano, cómo juzgamos al hermano. Y en especial, si ese hermano tiene necesidades, porque tiene hambre, porque tiene sed, porque está preso, porque está enfermo, porque está desnudo, porque está necesitado de alguna manera.

4. La “praxis”

Es decir, la vida cristiana se juega allí. Esa es la verdadera salvación, la “praxis” del cristiano. ¿Quién es el verdadero discípulo de Jesús? Aquel que a los más pequeños, a los más necesitados, a los más frágiles trata de la misma manera que a los demás. Y los atiende y se acerca con compasión. Es decir, todo lo que Jesús nos fue diciendo en el Evangelio, las bienaventuranzas, sus enseñanzas, las parábolas aquí se concretizan. Bien clarito: “Todo lo que le hiciste al más pequeño de mis hermanos a mí me lo hiciste”.

5. Jesús mismo

Entonces, ese Reino, será edificado, será construido con todos aquellos que fueron capaces de atender al hermano, como si fuera Jesús mismo. Allí está. Y aquellos que no vieron, que no descubrieron, no se dieron cuenta de que allí en el hermano está Jesús, esos serán arrojados afuera, no servirán para esta construcción nueva, para este mundo nuevo que será inaugurado. O sea que este Domingo de Cristo Rey, nos está diciendo el Señor, claramente, nos muestra cómo es el Juicio Final, cómo va a ser, sobre qué materias va a versar, sobre qué tendremos que rendir cuentas. Especialmente esto: ¿cómo trataste al hermano?

6. ¿Dónde está tu hermano?

Dice la Escritura, al comienzo, en el Génesis, si ustedes se acuerdan, dos hermanos, Caín y Abel. Dios le pregunta a Caín: “¿Dónde está tu hermano?” Y Caín responde: “Yo no soy custodio de mi hermano”. Dios nos pregunta a nosotros: ¿Dónde está tu hermano? ¿Cómo miramos al hermano? ¿Somos capaces de hacernos cargo del hermano necesitado o no? Entonces ahí está el juicio final, claramente. Es decir, no hay palabras que podamos esgrimir a favor nuestro:

–        “Yo soy Católico”,

–        “Yo voy a misa todos los domingos”,

–        “Yo rezo”…

–        y cómo te comportás con el hermano? ¿cómo trataste al necesitado?

–        Ah…, entonces no!

7. En el Atardecer

Es la práctica. Esto (la homilía) es sólo una charla técnica. Como un entrenamiento que hacemos. El verdadero partido se juega día a día. Allí, cuando nos encontramos con ese tirado en el piso, como en la Parábola del Buen Samaritano. Tirado. Allí podemos pasar de largo, mirar para otro lado y ahí seremos juzgados, en ese mismo hecho. O sea, en definitiva, nuestra vida va a estar juzgada en el amor. Dice San Juan de la Cruz: “En el atardecer de la vida seremos juzgados en el amor”. Cuánto amor pusimos al hermano.

p. Juan José Gravet

One thought on “Homilía de Cristo Rey

  • 15 octubre, 2016 at 10:22 am
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    Qué hermosa homilía, en realidad sacude nuestra Fe y nos invita a replantearnos. Gracias !

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