Homilía del 19º Domingo Ordinario

Administrador fiel y previsor

Resumen:

La Creación toda va llevando así, un ritmo, un caminar, un estilo, una forma, que cumplen todo lo que Dios le ha puesto en su ser, pero hay alguien que puede administrar todo esto y es el hombre. Y cómo les parece a ustedes que el hombre está administrando la Creación de Dios?. Leer Lucas 12, 32-48

1. Administrador

Cuando pensaba en el Evangelio de esta semana, mirando los textos, encontré una frase que puede servirnos para empezar la reflexión. Dice así: “Se busca administrador fiel y previsor”. Como si nosotros abrimos el diario, los avisos de empleos y dice: “se busca administrador fiel y previsor”. Esto es para mí! (decimos). Entonces qué hacemos? Vemos qué más dice. Qué es lo que habrá que administrar? Allí está el tema, me parece de hoy… Qué es lo que hay que administrar? qué les parece a ustedes? Qué se nos ofrece aquí para administrar? Yo les digo, podemos entender tres cosas. Nuestra propia vida, en primer lugar.  En segundo lugar, este entorno que tenemos cada uno, que es nuestro prójimo, Los que de alguna manera conforman nuestra familia, nuestros amigos, nuestros allegados, nuestros compañeros, lo que es nuestro. Y en un tercer lugar, más amplio, a nosotros se nos ha confiado la administración de la creación. Dios nos ha confiado algo muy grande. Se lo ha confiado a alguien que la puede administrar. 

2. La Creación

La Creación toda va llevando así, un ritmo, un caminar, un estilo, una forma, que cumplen todo lo que Dios le ha puesto en su ser, pero hay alguien que puede administrar todo esto y es el hombre. Y cómo les parece a ustedes que el hombre está administrando la Creación de Dios? Cómo la estamos administrando? Qué nota nos sacaríamos si Dios nos pusiera una calificación de nuestro actuar de este tiempo? Me parece que vamos un poquito mal. Por eso miramos un poco nuestra historia y nos preguntamos: qué estamos haciendo de nuestra propia vida? A ver si por lo menos sacamos una nota que, más o menos, pueda “zafar”. Me parece que esa es un poco la consigna de hoy. 

3. Está en nosotros

Bueno, dice “se busca administrador fiel y previsor”; alguien que, cuando el Señor llegue tenga las cosas más o menos bien. Esto que se nos ha confiado, es como un tesoro, es el Reino. Es ese Reino que ya está en nosotros, que se ha instalado en nuestra vida, que está en lo más hondo nuestro y que se llama Dios, que habita en nosotros y que tenemos que hacer que surja, que se transparente, que se comunique. Por eso que se anuncie a los demás, una vida plena, que anuncie el Reino. 

4. Transparentar

Por eso cuando nosotros miramos los santos, miramos a María especialmente, pero a todos los santos que hay en la historia, nos damos cuenta que en ellos hay algo especial, que a veces nos sabemos definir muy bien, pero que nos llama la atención poderosamente, que hace llamativas sus vidas y que no es la de los héroes que aparecen en la televisión, que son así tipo “superman”, que vuelan, no, no es eso. No son esos que se trepan por las paredes…, que tienen una fuerza atómica…; No no son esos. Son seres humanos comunes; pero hay algo distinto. Qué es eso distinto? Transparentan a Dios; muestran a Dios en su obrar. Por eso a veces nos confundimos…; estos son seres humanos comunes, no son Dios los santos, pero transparentan lo de Dios. De adentro les sale lo de Dios. 

5. La “Puteada”

Entonces, quizás, la pregunta de hoy podría ser: “Y qué sale de adentro nuestro? Qué es lo que nos sale a nosotros? Hay una palabra del Evangelio donde Jesús dice: “De la abundancia del corazón habla la boca”. De la abundancia, de lo que hay adentro habla nuestra boca. Ahí está!. Si nuestra boca es lugar de bendición o es lugar que sale de allí cualquier cosa. A mí me llama la atención, algo que un sacerdote amigo, ahora ya fallecido, estudioso de la humanidad y de la cultura, decía un poco esto: en la cultura nuestra, del argentino, así como ser, si rascamos un poquito está ahí, como que le sale… (diría Mirtha Legrand: “lo digo o no lo digo?”), saben qué me dijo? Sabés qué hay en el argentino a flor de piel? “La puteada” (el insulto, la mala palabra). No le sale bendición de la boca, sale otra cosa. Para pensar, porque por ahí nosotros nos creemos que somos buenos, que va a encontrar Dios en nosotros? 

6. Nuestra boca

De qué hablamos durante el día? No en este momentito que estamos haciendo oración o cuando nos ponemos a rezar. De qué habla nuestra boca en el día? Cuando nos encontramos con la amiga/o? de qué hablamos? Qué es lo que transmitimos? Qué comunicamos a los demás? Cómo reaccionamos? Qué es lo que sale? Eso que sale es lo que hay dentro! Ahí es donde no nos podemos engañar. Por eso es que necesitamos que la mirada hacia los santos sea preguntarnos por qué de la boca de estos tipos salen cosas buenas, sale bondad, sale bendición, sale lo de Dios. No es que todo el día tenemos que estar hablando de Dios, pero sí que no puede ser que estemos siendo una “cloaca”, que nos sale todo miseria, todo negativo. Qué estamos haciendo de nuestra vida? Porque Dios está dentro. Entonces qué otra cosa hay allí dentro? por qué de nuestra boca no sale lo de Dios, sino que sale otra cosa? Cuánto necesitamos purificar nuestro interior, justamente para que lo que salga de nuestro interior sea el mismo Dios, que se nos ha confiado. Ese que habita en nuestro ser.  Ese que es realmente nuestro tesoro. 

7. Tesoro

“Allí donde está tu tesoro, está tu corazón”; si tu tesoro es Dios, allí está Él. Si tu tesoro es otra cosa, eso es lo que se está transparentando. Por eso, lo que está comunicándose, eso es lo que sale de nuestra boca. Por eso yo quería pedir en esta celebración nos conceda el Señor esa mirada hacia los santos, que supieron transparentar muy bien todo esto. Cómo hacían? No eran extraterrestres, eran como nosotros, simples, no es que tenían formación especial, seres como nosotros, con una familia, algunos con hijos, casados, otros mujeres y hombres, niños; no estamos hablando de cosas raras, estamos hablando de seres humanos. Por qué transparentaban lo de Dios y nosotros no podemos? Hay algo adentro que lo está impidiendo. Eso es la tarea de la Espiritualidad. Purificar por ahí. Mirar con sinceridad de qué habla nuestra boca. Tan simple como esto. 

8. Consigna

Así que hoy la consigna es simple, porque aquí dice que el Señor viene a ver cómo está todo y… ¿Qué le vamos a decir? ¿Qué le vamos a mostrar? ¿Con qué le vamos a salir? Si le vamos a salir con lo que nos sale espontáneamente… (como diría este cura), estamos fritos, eh! La Palabra viene a nosotros, viene a nuestra vida para algo; para hacer de nosotros hombres nuevos, para hacer de nosotros hombres de Evangelio, de buena noticia, no de malas noticias.

p. Juan José Gravet

jjgravet@gmail.com

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