Homilía del Bautismo del Señor

Momento “Bisagra”

Resumen: El Bautismo es algo totalmente presente, porque nos ha – fíjense la palabra – “sumergido”, metido dentro de Jesús. Estamos en Jesús. La palabra Bautismo significa eso: “meterse dentro de”, por eso: “sumergirse”. Leer Mateo 3, 13-17 


1. Bisagra
Vamos a comenzar con la celebración de hoy un tiempo, que es llamado en la liturgia: “tiempo ordinario” o “tiempo durante el año”; comienza en esta celebración. Y también termina en esta celebración, lo que se llama litúrgicamente, el “tiempo de Navidad”. Es decir que estamos en la “bisagra”, justo. Y como estamos en un momento así, tenemos que saber de dónde estamos viniendo y hacia dónde vamos; para entender la liturgia, para entender la espiritualidad nuestra, para captar qué nos quiere decir la Palabra, necesitamos entender bien esto del tiempo de la Navidad y esto del tiempo ordinario o tiempo durante el año. 


2. Navidad
Lo primero que tenemos que tener bien en claro es: ¿cuál es el sentido de la Navidad? Porque justamente hace diez días teníamos esta fiesta nuestra (la Navidad). Y es una fiesta muy linda, muy familiar, muy poética, una fiesta donde nos encontramos la familia grande, una fiesta donde comemos mucho, donde bebemos mucho, donde hay mucha pirotecnia, una fiesta que corre el riesgo de pasar como una fecha que pasa y nada más. Y esta fiesta tiene una importancia fundamental. Tenemos que saber: ¿por qué la Navidad? ¿cuál es la razón de la Navidad? Es decir: ¿por qué Dios se ha acercado de esta manera a nosotros? Asi que, si bien todo esto folklórico ya ha pasado, necesitamos tener en claro cual es el por qué. ¿Por qué Dios se metió en medio nuestro? ¿Por qué Dios se ha acercado de esta manera? 


3. Desastre
Y la razón es muy simple, pero también muy importante. Dios se ha acercado a nosotros, no porque nosotros seamos buenos, ni para felicitarnos por como nos portamos, ni para traernos una congratulación, por que somos sus hijos  entonces está “chocho”(contentos) con nosotros. No!. Dios se ha acercado a nosotros porque nosotros somos un desastre. ¿está clarito?. Es decir, Dios quiere rectificar este hombre, que ha salido de sus manos. Quiere hacerlo de nuevo, quiere trabajar con nosotros, como el alfarero con la arcilla; si lo dejamos! Este es el sentido de la Navidad. Dios se ha acercado a nosotros, justamente porque nosotros no estamos bien. Y esto tenemos que verlo – basta mirar los mmccss de estos días -, así estamos nosotros. Y no somos ajenos a todo esto, sino que somos parte; así estamos. Esto es lo primero de  todo. Dios quiere hacer algo nuevo con nosotros.

4. Jesús
Entonces, empieza este tiempo en que se nos va dando, cuales son los criterios para esta nueva humanidad; cómo quiere Dios que el hombre camine, a partir de éste que es el modelo que se nos presenta y que se llama Jesús; o en la Navidad: el “Niño-Dios”. Él es el que nos va a mostrar cuál es el camino. Él mismo es el Camino. Entonces, empezamos a ver, cómo Jesús obra; cómo Jesús va teniendo actitudes; cómo camina; cómo va presentándose delante de sus hermanos. Entonces empezamos a descubrir cuáles son los criterios de este nuevo estilo de vida. ¿se entiende mas o menos, por dónde va la cosa? Dios se acercó para marcarnos cómo es el asunto.


5. Privilegios
Lo primero que tenemos que entender aquí es que – nos muestra la escena – el Bautismo de Jesús. Juan el Bautista está a orillas del Jordán. Es el último de los profetas del Antiguo Testamento, que va a introducirnos en el Nuevo Testamento, en la nueva ley de Dios, en la nueva ley del Reino. Y hay allí una actitud muy clara de Jesús, que tenemos que tener también nosotros muy clara. Este Jesús es el Verbo hecho Carne, este Jesús es Dios mismo que se acercó de esta manera a nosotros. Sin embargo, se pone en la cola de los que se van a bautizar. Como uno más. Es decir, no viene pidiendo privilegios. Esto es muy importante, porque nosotros queremos hacer valer un poco lo que somos. Dios no pone todo lo que Él es, para impresionarnos; todo lo contrario. 

6. Hijo
Este Dios hecho hombre, se pone a la cola, como uno más y se va a bautizar de las manos de Juan el Bautista en el Jordán. Y allí es dónde – el texto nos muestra – la manifestación de Dios. El Padre Dios, desde esta teofanía, dice: “Este es mi Hijo” y envía su Espíritu – El Espíritu de Dios, el Espíritu Santo – en forma de paloma. “Este es mi Hijo muy amado, en que tengo puesta toda mi predilección”. Allí Dios se manifiesta, nos aclara por donde va la cosa. Y por otro lado, nos hace ver a nosotros, qué significa esto de bautizarnos. Qué signica esto de que un día nuestros padres nos trajeron a la Iglesia y nos dieron este signo de Dios, que es el Bautismo.


7. Sumergirse

Yo tenía un poco la idea de que el Bautismo era algo que se recibía allá en la niñez y ya está. Como que era algo del pasado. Sin embargo el Bautismo es algo totalmente presente, porque nos ha – fíjense la palabra – “sumergido”, metido dento de Jesús. Estamos en Jesús. La palabra Bautismo significa eso: “meterse dentro de”, por eso: “sumergirse”. Y ese es el signo del bautismo, si bien nosotros lo hacemos con un poquito de agua, en la cabeza de los niños, el signo sería “sumergirse en el Jordán”, como Jesús, porque nos sumergimos realmente en Jesús. Nos metemos adentro de Él. Empezamos a formar parte de Él. Entonces tenemos que tener las actitudes de Él; que no viene pidiendo privilegios y que es uno más. Nosotros somos un poco así. 


8. Dentro

Tenemos que darnos cuenta de que este Jesús, que recibe estas palabras del Padre; que le dice: “Éste es mi Hijo, en quién tengo puesta toda mi predilección”, estas palabras también están dirigidas a cada uno de nosotros, porque nosotros estamos “dentro” de Jesús. Somos parte de Él. Entonces, Dios Padre nos está diciendo a cada uno de nosotros: “Éste es mi hijo”. Pero no sólo a cada uno de nosotros, a todo aquel que pasa por las aguas del bautismo. Sea de la raza que sea, sea del color que sea, sean como sean sus padres y sus padrinos: es hijo de Dios. Esta es nuestra dignidad. Nos está diciendo a los que somos parte de la celebración de un bautismo: “Éste es mi hijo, cuidenlo!”. Porque esa es su dignidad: ser hijo de Dios. 


9. Hermano
Así que fíjense cómo éste “rectificar caminos” tiene algunas cosas muy importantes que ya empezamos a ver y que vamos a seguir viendo en las semanas subsiguientes. Es decir, que estamos como abriendo un libro, dónde se nos va enseñando, cuáles son las maneras que tenemos que empezar a vivir, para que, justamente, podamos vivir esa nueva humanidad que Jesús nos trae – “en Jesús” -. El hombre que no viene pidiendo privilegios, como uno más, con humildad. Y no sólo esto, a todo el mundo considera hermano. Cómo decía Pablo VI: “Todo hombre es mi hermano”.


10.  Conclusión

Así que empezamos con palabras muy fuertes, este tiempo “ordinario”, justamente porque Dios nos va diciendo: “por aquí es el camino”; no nos equivoquemos, no vayamos por otro lado. Porque justamente Dios vino por algo. No es algo sólo folklórico la Navidad. Dios vino a poner las cosas en orden, pero a su manera: desde la misericordia, desde el amor, desde la paz, desde la justicia. Hoy, quería pedir en esta celebración, por cada uno de nosotros, que la Palabra nos penetre, vaya fecundando nuestra vida y nos renueve.

p. Juan José Gravet

One thought on “Homilía del Bautismo del Señor

  • 15 octubre, 2016 at 10:22 am
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    Qué hermosa homilía, en realidad sacude nuestra Fe y nos invita a replantearnos. Gracias !

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